En este ejemplarSuscríbeteE-Mail
EntrenamientoEntrevistasEspecialesCompeticionesNacionalSeccionesMichel Lackner
  Portada  

 

 
Las reglas de Rühl del entrenamiento de hombros
 
 
Rühl presenció en el Mr. Olympia de 2007 desde una posición de lujo las ovaciones que generó el cuarto clasificado Ronnie Coleman. El ocho veces campeón fue aclamado unánimemente por todos los asistentes porque había anunciado que ésta iba a ser la última vez que pisaba un escenario. Sin embargo, muy pocos sabían que Markus había decidido también que ésta era su última competición. Lo cierto es que es todo un caballero, tanto es así que no anunció su retirada con antelación para no eclipsar el fin de la carrera brillante de Ronnie.
Bien es cierto que el alemán, de entonces 35 años, no pasaba una buena época desde hacía ya dos años. En 2005 sufrió una lesión en el pectoral derecho y no pudo seguir entrenándose con el método extremo que le hizo famoso. Tras obtener el quinto puesto en el Mr. Olympia de 2004, su carrera cayó en picado, tanto es así que en su última competición no llegó a clasificarse entre los 15 primeros puestos.
Su decisión de retirada... leer este artículo>>

La sombra de Dorian Yates

 
   
En poco tiempo se convirtieron en grandes amigos y confidentes, y ambos se informaban acerca de los cambios en sus respectivas carreras. En todos los campeonatos de Yates, Peter era un elemento imprescindible de su equipo, y tenía acceso directo a la preparación del atleta para la batalla. A continuación, Mc Gough cuenta una serie de anécdotas que jamás han sido publicadas que ayudarán a ilustrar el éxito de Yates. En realidad, el motivo de estas historias es que conozcáis en tono humorístico la versión de una persona cercana Yates y que entendáis por qué este atleta se convirtió en un guerrero que dominó la escena en los 90 y que cambió por completo este deporte.

PRIMERAS IMPRESIONES
Era el 20 de julio de 1985 e iba de camino a un campeonato local en Inglaterra, que se celebraba en el pueblo costero Morecambe (Reino Unido). En ese momento yo trabajaba para la revista Muscle & Co, y durante meses había oído que un culturista de Birmingham (Reino Unido) había impresionado mucho a los que observaban su progreso. Su nombre era Dorian Yates (que siempre pensé que sonaba como un personaje de Cumbres Borrascosas) y debutaba... leer este artículo>>

Entrenamiento de fuerza

 
   
No obstante, todavía quedan resquicios de aquella época: culturistas cuyo pedigree ha persistido en las jaulas de potencia y en las mancuernas de todo el mundo. Un ejemplo de este tipo de atletas es Johnnie Jackson, conocido por su capacidad para levantar cargas extremas desde el suelo. Durante el periodo de fuera de temporada, cuando muchos de sus compañeros quieren preservar el músculo al tiempo que se preparan para su próxima aparición bajo los focos, él machaca el hierro para seguir ganando fuerza, algo que lleva escrito en su ADN.
“Todo es cuestión de densidad muscular”, explica. “No lo puedes conseguir sin mover mucho peso. Todo el mundo puede ejercitarse como un culturista. Verdaderamente, es muy sencillo. Pero esta masa densa y redondeada que os diferencia del resto sólo se consigue con movimientos con mucho peso y con el deseo de ganar más fuerza en cada sesión”.
Johnnie sigue compitiendo como powerlifter en el periodo de fuera de temporada. De hecho, logró realizar un peso muerto con 365 kilos en una competición, y recientemente se proclamó vencedor del título del Hombre más fuerte del Mundo... leer este artículo>>
Antonio Ruiz Montero. Con paso seguro
 
   
El culturismo es un deporte de fondo, es decir uno al que hay que abordar con objetivos y con protocolos a largo plazo y eso es justamente lo que hace el madrileño Antonio Ruiz, ir progresando paso a paso, pero seguro.

Las páginas de esta y de tantas y tantas revistas de culturismo están llenas de historias de chicos que a fuerza de entrenarse con pesas han logrado transformar sus cuerpos, pero lo cierto es que éstas representan un muy pequeño porcentaje de todos los que se inscriben en un gimnasio con el mismo objetivo y que sin embargo, a pesar de experimentar progresos sustanciales, cuando descubren que es una actividad que necesita tanto tiempo acaban por rendirse al esfuerzo continuado y constante.
El madrileño Antonio Ruiz no es de esos, no señor, él llegó al mundo de las pesas siendo muy débil y delgado y hoy ha logrado meter muchos kilos de músculo de calidad en aquella estructura escuálida, pero sabe que le queda mucho camino por delante y por eso va avanzando paso a paso, pero con paso seguro... leer este artículo>>

 
Secciones
Descargas
El trípode básico. Las claves para conseguir masa sin grasa.
Pulid el modo de ejecución para obtener unos resultados óptimos.

Entrenamiento en 3 dimensiones para un máximo desarrollo muscular.

Mantengamos la justa perspectiva de las cosas

Hay un dicho popular que dice que a veces los árboles no nos dejan ver el bosque, es decir que nos fijamos o valoramos las pequeñas cosas y hasta las menudencias, mientras olvidamos o infravaloramos lo verdaderamente importante.
Y eso es bien cierto en numerosas ocasiones, más de las debidas.
En concreto es un defecto muy extendido en la sociedad, que también puede atribuirse a los culturistas, en mi opinión a demasiados, especialmente a los jóvenes.
Para empezar, la sociedad comete ese error con nuestro estilo de vida cuando lo ignora, lo infravalora o incluso lo repudia, mientras ensalza y se entrega a prácticas negativas y que no aportan nada importante de verdad, sino sólo superficialmente.
Seamos sinceros, en el mundo moderno la apariencia física es muy importante y está cada vez más valorada. Podemos asegurar sin temor a equivocarnos que tanto hombres como mujeres, desde los 12 hasta los 80 años, o incluso más, se preocupan por su aspecto físico.

Todos sin excepción quieren estar bien, tanto por fuera como por dentro, porque parece ser que el éxito en todos los ámbitos de la vida está más al alcance de los bellos y bien formados que de los que no son tan agraciados. Así que la gente gasta a veces fortunas en maquillajes, en ropas, accesorios de belleza o de vestir, en cremas y tratamientos corporales, e incluso en cirugía estética. Es tanta la obsesión por agradar y gustar, que elementos que en su momento eran puramente prácticos, hoy forman parte de la parafernalia del encanto personal, así coches, teléfonos móviles, etcétera, todo parece diseñado para atraer o para lograr ser admirado por los demás. Y no digamos el poder de atracción que ejerce el dinero. Pero en realidad, si miramos en nuestro interior, en el alma animal que todos llevamos dentro, uno quisiera atraer por sí mismo, por su cuerpo, porque ¿hay algo que pueda tener mayor impacto y atractivo que un cuerpo bien formado? ¡Por supuesto que no!
Sí, pueden tener un buen coche y pasta gansa, pero a su chica se le irán los ojos detrás de ese tipo con músculos y abdominales de acero. Todos los adornos del mundo no pueden igualar a un físico bien moldeado de músculos voluminosos, duros y bien recortados. Se pueden gastar una fortuna en ropa y accesorios que les proporcionen una buena apariencia, pero en cuanto se quiten la ropa, ¿qué queda?
El verdadero atractivo ha de exudarse por la piel.
Ya sabéis que aunque la mona se vista de seda...
De manera que seamos realistas, los culturistas tenemos en nuestras manos la capacidad de convertir los sueños físicos en realidad. Sí, hay que pagar la cuota de esfuerzo, pero todo lo bueno cuesta, si no fuese así en vez de pasar por el quirófano para mejorar su aspecto, vendrían al gimnasio a sudar entre hierros y a construir un cuerpo del que sentirse orgulloso. Pero este es un terreno reservado para los ‘pura sangre’, los que no temen al esfuerzo ni a los desafíos.
Pero hay más, porque la gente no sólo anhela estar... leer esta sección>>

 


© Musclemag Ed. Española 2007