ARNOLD CLASSIC 2008
EL "HAT TRICK" DE DEXTER EN COLUMBUS
Dexter Jackson consigue su tercer Arnold
Por Garry Bartlett
Fotos: Garry Bartlett, Irvin J. Gelb, Ralph DeHaan y Rich Baker
Corría el año 1970 cuando, después de volar toda la noche desde Londres, el joven Arnold Schwarzenegger puso el pie en Columbus (Ohio, EE UU). Su objetivo era ganar el Campeonato del Mundo de culturismo, cuyo organizador era Jim Lorimer. Este enorme muchacho austriaco ganó la competición y causó furor hasta el punto que transformó el mundo culturista. Sin embargo, ocurrió algo más importante que esta victoria: su encuentro con Jim Lorimer. Tiempo después, Arnold dijo que fue uno de los momentos más trascendentales de su vida. Schwarzenegger estaba tan impresionado por la forma en que Lorimer organizaba los eventos, que acudió a él para proponerle una colaboración futura en la organización de competiciones. Se dibuja una sonrisa en la cara de Jim cuando recuerda el día en que este joven austriaco, lleno de confianza y entusiasmo, le hizo esa propuesta. Parecía una locura, pero había algo en este joven que le llamaba la atención. Conectaron en seguida y mantuvieron el contacto durante la carrera de Arnold.
Han pasado 30 años y la colaboración entre Lorimer y Schwarzenegger se ha convertido en leyenda. Han organizado muchas competiciones en Columbus, incluido el primer Arnold Classic en 1989.
Lo que comenzó como un encuentro anecdótico entre un atleta y un promotor, se ha convertido en un fenómeno mundial. En la película Campo de sueños, Kevin Costner oía una voz que decía: “Si lo construyes, vendrán”. Y se podría decir lo mismo de la ciudad de Columbus: “Si lo organizas, vendrán”; y fueron miles los que acudieron al Arnold Classic and Sports Festival de 2008, en el que se mostraron 27 deportes y 17.000 atletas y la feria contó con 650 stands.
Aunque la llegada de 150.000 fans es mérito de todos los deportes que se exhiben, muchos llevan 20 años viajando a Columbus por una atracción en concreto: el Arnold Classic Bodybuilding Championships.
Durante las finales se rindió un especial homenaje a todos los ganadores anteriores para celebrar la vigésima edición de esta competición. Se anunció a los campeones de uno en uno, comenzando por el primero, Rich Gaspari, quien cuando salió al escenario se encontró con unas fotografías suyas enormes mostrando sus mejores poses. Así fueron saliendo los vencedores y recibieron una gran ovación por parte del público.
Con el último campeón, Victor Martinez, recuperándose de una operación de rodilla, Dexter Jackson era el único participante que también era un antiguo campeón. De hecho, Jackson, que posee dos Arnold Classic, sabía que si ganaba en esta ocasión igualaría el número de victorias de Jay Cutler y se quedaría a sólo una del récord de Flex Wheeler. Motivado por la posibilidad de llevarse el título por tercera vez y hacerlo en la vigésima celebración del evento, estaba decidido a presentarse recortado hasta el extremo.
El año pasado había grandes expectativas puestas en Phil Heath. Se consideraba que sería la siguiente súper estrella. Se presentó con casi 100 kilos moldeados impresionantes, pero no alcanzó el nivel de los veteranos Jackson, Martinez, Freeman y Badell y terminó quinto. De esta forma comprendió que, aunque con gran forma física y estética, si quería llevarse el trofeo del Arnold tenía que ganar tamaño. Y eso que hizo, tal y como demostró al vencer en el IronMan de 2008. No obstante, ¿sería suficiente para superar a Jackson?
En el Colorado Pro/Am Classic, Kai Greene utilizó su original rutina de poses para apuntarse la victoria y los seguidores se preguntaban: “¿Venció porque estaba en boga o porque realmente se lo merecía?”
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