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Dieta, nutrición y cambio corporal
(7ª Parte)
A medida que avanzamos en el curso Dieta, Nutrición y
Cambio Corporal, mi objetivo es que no consideréis los
alimentos sólo como comida, sino que aprendáis a
clasificarlos por su contenido en carbohidratos, grasas, proteínas,
vitaminas, minerales y agua, los denominados seis nutrientes esenciales.
Y, a partir de ahí, saber cuál de ellos debéis
consumir (y cuándo y en qué cantidad) para maximizar
vuestra transformación física. He tratado con detalle
dos de esos nutrientes: los carbohidratos y las grasas (ver lecciones
de la 4 a la 6 en www.musclemag-es.com). En esta ocasión,
en la lección 7, nos centraremos en el tercero —seguramente
el más importante para el desarrollo muscular—: las
proteínas. Ello se debe en parte a que el ejercicio físico
(del que hablaremos detenidamente en el futuro) aumenta la utilización
de los aminoácidos y, por tanto, las necesidades diarias.
Si no las satisfacemos, los músculos no crecerán
a un ritmo óptimo.
LA IMPORTANCIA VITAL DE LAS PROTEÍNAS
En pocas palabras, el cuerpo no puede funcionar sin proteínas.
La vida no es posible sin ella. No sólo representan el
elemento principal de la síntesis, el mantenimiento y la
reparación del tejido muscular, sino que refuerzan el sistema
inmunitario, ayudan a controlar el nivel de azúcar en la
sangre e intervienen en la producción de numerosas hormonas.
Tres cuartas partes de los tejidos corporales se componen de proteínas:
los músculos, los órganos, los huesos, los cartílagos,
la piel, los anticuerpos… incluso las enzimas que facilitan
algunas de las reacciones químicas más importantes
del organismo (como la digestión y la génesis celular).
Las unidades básicas de las proteínas son los aminoácidos,
que, en combinaciones infinitas, forman los diversos tejidos.
Existen aminoácidos esenciales y no esenciales. La digestión
divide lentamente las proteínas en aminoácidos que
luego utilizan las células para regenerarse. Un punto clave
para las personas que hacen ejercicio es recordar que si las células
se ven privadas de los aminoácidos esenciales, el proceso
de reparación resultará incompleto y más
largo. Hay proteínas de origen animal y de origen vegetal,
y difieren en los aminoácidos que las componen y en su
digestibilidad. Las proteínas animales suelen poseer una
mayor calidad nutricional (ver lista de fuentes proteínicas
y valores biológicos), pero la combinación apropiada
de proteínas vegetales también puede ayudarnos a
satisfacer nuestras necesidades.
Las proteínas contienen carbono, nitrógeno, hidrógeno
y oxígeno. Están constituidas por cadenas de 22
aminoácidos distintos, que se unen mediante enlaces peptídicos.
Se las denomina polipéptidos. Al menos ocho aminoácidos
se consideran esenciales (deben aportarlos los alimentos) para
el mantenimiento y el crecimiento de los tejidos en los adultos.
Se trata de la isoleucina, la leucina, la lisina, la metionina,
la fenilalanina, la treonina, el triptófano y la valina.
La histidina (llamado el noveno aminoácido esencial) es
fundamental para el desarrollo infantil, pero los adultos pueden
sintetizarlo. El organismo puede fabricar por sí mismo
determinados aminoácidos no esenciales si cuenta con una
fuente de nitrógeno. Nos referimos a la alanina, la arginina,
el ácido aspártico, la cisteína, la cistina,
el ácido glutámico, la glicina, la hidroxiprolina,
la prolina, la serina y la tirosina.
El equilibrio de aminoácidos en una proteína determina
su valor biológico (VB), un indicador análogo al
del índice glucémico de los carbohidratos, que he
abordado en lecciones anteriores. Las proteínas completas
poseen un VB elevado y contienen la cantidad adecuada de los aminoácidos
esenciales para favorecer el desarrollo normal de los animales.
Encontramos proteínas con un alto VB en fuentes animales
como la leche, los huevos, el queso, la carne, las aves y el pescado.
Las plantas, en general, carecen de ciertos aminoácidos
esenciales y presentan un VB menor. Deben utilizarse en combinaciones
específicas a fin de lograr el perfil de aminoácidos
correcto para su asimilación. Asimismo, frente a las fuentes
animales, deben consumirse en cantidades relativamente elevadas
(calorías totales) para obtener las proteínas suficientes.
La excepción son las habas de soja, que, en comparación,
aportan una gran cantidad de proteínas de alto valor biológico.
Los estudios científicos demuestran que la proteína
de suero es la que posee el máximo valor biológico.
Con un VB de 104, supera a la soja (74), la caseína (77),
la clara de huevo (88) e incluso la leche (91). Venice Beach va
más allá en la creación de sus suplementos,
y utiliza en su fórmula de proteínas una combinación
de proteína de suero UDA+ no desnaturalizada y de alta
calidad con péptidos de suero para lograr un perfil aminoacídico
superior y la absorción más rápida de que
tengo conocimiento.
LOS VALORES BIOLÓGICOS DE LAS PROTEÍNAS
El valor biológico evalúa la calidad de las proteínas.
Mide la cantidad que retiene el cuerpo por cada gramo que absorbe.
El resto, naturalmente, se expulsa mediante el sudor, la orina,
las heces, etcétera. Cuando se estableció este sistema,
se tomó como punto de referencia el huevo entero, al que
se asignó un valor de 100. Sin embargo, los avances tecnológicos
de los años ochenta revelaron que el VB de una serie de
péptidos del suero llegaba al 159. Se considera que una
proteína con un VB de 70 o más es de buena calidad.
Como orientación, aquí tenéis una lista de
fuentes proteínicas y sus respectivos valores biológicos.
Fuentes proteínicas y valores biológicos
Combinado de péptidos del suero 110-159
Huevo entero 100
Leche de vaca 91
Clara de huevo 88
Requesón 84
Pescado 83
Ternera 80
Pollo 79
Soja 74
Yogur 68
Cacahuetes 68
Arroz 59
Copos de avena 58
Trigo 54
Judías 49
Las proteínas animales poseen un mayor VB; por eso las
prefieren los deportistas. De hecho, los científicos han
investigado si son mejores que las vegetales para aumentar la
fuerza, ganar masa muscular y perder grasa, y han comprobado que,
con independencia de la ingesta, los vegetarianos no obtienen
los mismos resultados que los que comen carne. Creo que ello obedece
en parte a un déficit de ciertos aminoácidos en
las proteínas de los vegetarianos, que podría ralentizar
el desarrollo muscular, aunque el consumo total parezca adecuado.
En resumen, una dieta omnívora compuesta de proteínas
de diversos orígenes —carne, huevos y productos lácteos—
es superior a una dieta vegetariana que incluya únicamente
una pequeña cantidad de lácteos y huevos. Sin embargo,
cabe hacer dos puntualizaciones. La primera, que las carnes deben
ser magras y que deben desecharse la piel y la grasa. Las carnes
grasas, como sabéis, pueden causar alteraciones en los
lípidos sanguíneos y otros problemas de salud. En
cambio, las carnes magras de calidad, como las que recomienda
la dieta MET, poseen múltiples beneficios, en especial
para las personas que desean aumentar su porcentaje de masa muscular
y reducir el de grasa corporal. El segundo aspecto que debe matizarse
por sus efectos en la salud es que, al comprar carnes, se opte
por las que no contengan hormonas. Hay innumerables razones para
ello, y, a largo plazo, vuestro organismo os lo agradecerá.
Asimismo, adquirid frutas y verduras orgánicas siempre
que sea posible para aseguraros de que lo que introducís
en vuestro cuerpo (y en el de vuestra familia) no ha sufrido alteraciones
químicas ni presenta agentes tóxicos. Pedid en vuestro
establecimiento habitual que traigan carnes sin hormonas y verduras
sin pesticidas o comprad en los que los ofrezcan.
La leche y los productos lácteos constituyen una fuente
excelente de proteínas, calcio, vitamina D, y como habréis
leído infinidad de veces en las revistas y los libros de
culturismo y fitness, son ideales para el desarrollo muscular.
Pero lo que no se comenta tanto (a menos que vivas en el sur de
California, donde todo el mundo se preocupa por la salud y el
cuerpo) es que, en muchas ocasiones, contienen BGH (hormona del
crecimiento bovina). Dicen que un poco no es perjudicial, pero,
dada la gran cantidad de productos lácteos que tomo yo
a la semana, busco los que están libres de hormonas (es
decir, los que proceden de vacas a las que no se haya administrado
rBGH o BST). Lo mismo sucede con la proteína en polvo.
Yo prefiero la más pura, la de mejor calidad, la del perfil
de aminoácidos más completo. Por eso sólo
utilizo UDA+ Protein, de Venice Beach. Además de ser la
más absorbible de su género, Venice Beach es la
única compañía de suplementos que conozco
que está dispuesta a pagar más para adquirir exclusivamente
suero libre de hormonas, de vacas que no hayan recibido rBGH ni
BST. Ningún otro distribuidor de proteínas de Estados
Unidos puede decir lo mismo. Tengo intención de seguir
en este mundo mucho tiempo y quiero seguir entrenándome
y estando en buena condición física a los sesenta
años, a los setenta, y más. Y sé que eso
depende en gran medida de lo que doy a mi organismo en forma de
alimentos y suplementos adecuados y de lo que no recibe en forma
de hormonas no naturales y excesos de sustancias químicas.
Sí, se trata de una elección personal, pero está
plenamente justificada. La UDA+ se disuelve al instante y sabe
muy bien. Conozco la ética por la que se rige Venice Beach,
y yo, que tomo dos o tres batidos de proteínas al día,
mes tras mes, no me conformo con nada que no sea la fórmula
más pura y mejor: la UDA Protein.
En definitiva, la dieta que recomiendo para favorecer el desarrollo
muscular se compone de proteínas limpias y de calidad (de
las fuentes mencionadas), carbohidratos de bajo índice
glucémico, grasas buenas y batidos de UDA+ Protein (que
contienen grasas buenas y proteína de suero UDA de liberación
gradual y libre de hormonas). Este tipo de alimentación
mantendrá un saludable equilibrio de nitrógeno positivo,
la mente despejada y el nivel de energía durante todo el
día. La novedosa UDA+ de absorción mejorada está
a punto de llegar a Europa. Las personas interesadas en probarla
pueden ponerse en contacto con su proveedor habitual. La UDA+
garantiza un suministro constante de aminoácidos gracias
a la acción del Absorbol-P, que, además, aumenta
la absorción de las proteínas hasta un 260%. ¿Por
qué tiene esto tanta importancia? Los aminoácidos
encabezan la lista de nutrientes fundamentales para los entusiastas
del ejercicio físico. Los aminoácidos influyen en
el rendimiento deportivo, ayudan a combatir la fatiga y fortalecen
el sistema inmunitario, entre muchas otras propiedades. Los aminoácidos
de cadena ramificada —la leucina, la isoleucina y la valina—
intervienen directamente en la formación de tejido muscular.
Al aportar nitrógeno, ayudan a los músculos a sintetizar
otros aminoácidos que necesitan para recuperarse y crecer.
La UDA+ contribuye a liberar grandes cantidades de esos aminoácidos
tan decisivos para el desarrollo muscular y, gracias al Absorbol-P,
ya no es necesario tomar los costosos suplementos de aminoácidos
libres. Es más, si se toma un batido de UDA+ en el momento
de hacer una comida normal, el Absorbol-P aumentará la
absorción de los aminoácidos de esa comida. Funciona
de la siguiente manera: tras su ingestión, el Absorbol-P
busca la longitud de la molécula de las proteínas
localizando los aminoácidos ramificados valina, leucina
e isoleucina. Tras identificarlos, se adhiere a la cadena y desprende
esos aminoácidos esenciales de su enlace. Los estudios
demuestran que el sistema enzimático natural patentado
de la UDA+ Protein posee la capacidad de mejorar hasta 250 veces
la absorción de los aminoácidos libres, lo que marca
una diferencia abismal en la eficacia y la función de un
batido de proteínas. Creo también que es una de
las razones por las que los clientes más jóvenes
de Venice Beach ganan fuerzan y tamaño con tanta rapidez.
Recordad: las proteínas encabezan de la lista de los seis
nutrientes esenciales y deberían incluirse en todas las
comidas y tentempiés del día. Este hábito,
además de proporcionar al organismo un suministro constante
de aminoácidos, estimula la liberación de glucagón,
una hormona que estabiliza el nivel de glucosa y moviliza la grasa
almacenada para que se utilice como fuente de energía.
Si queréis saber cuántas proteínas necesitáis
y cuándo debéis tomarlas para obtener los mejores
resultados, no os perdáis la sección del próximo
mes, en la que profundizaremos en esta cuestión.
UN COMENTARIO PERSONAL
Si acabáis de incorporaros a esta sección, bienvenidos
a bordo. Si sois lectores habituales y habéis seguido este
curso desde el principio, preparaos, porque la emoción
no ha hecho más que empezar. Lo mejor está aún
por venir: el momento en el que vayamos juntos al gimnasio y repasemos,
repetición a repetición, el programa de entrenamiento
MET. Creo firmemente que, cuando se aplican todos sus principios,
no hay mejor sistema que el MET para perder grasa y conseguir
un cuerpo sano y musculado. Os aguardan recompensas inmensas.
Animad a vuestros amigos a imitaros. Así, progresaréis
juntos. Y no olvidéis la importancia de la confianza en
uno mismo. Podéis alcanzar vuestros objetivos. Tan sólo
necesitáis los conocimientos adecuados y un deseo sincero.
El programa MET os proporcionará los conocimientos, pero
el deseo de cambio debe nacer de vuestro interior. Ha llegado
la hora de la verdad. Hasta el mes que viene.
Nota para los lectores: sumaos a los miles de personas que, a
través de esta sección, siguen el curso del sistema
MET. La lección que se imparte cada mes (vamos ya por la
séptima) se basa en la anterior, por lo que si os habéis
perdido alguna entrega, podéis visitar www.musclemag-es.com
o poneros en contacto directamente con ‘MuscleMag’
para haceros con ella y tener toda la información que necesitáis
para transformar vuestro físico. Este curso representa
una ayuda extraordinaria para los hombres y las mujeres que, descontentos
con los resultados que obtienen en el gimnasio, buscan un método
más eficaz. Antes de que el curso termine no sólo
notaréis una diferencia sustancial en vuestra vida, sino
que podréis ayudar a los demás a cambiar su imagen
pasando ‘menos’ tiempo en el gimnasio. Ha llegado
el momento de que adquiráis los conocimientos adecuados
para que podáis asumir, de una vez por todas, el control
de vuestra dieta y vuestro entrenamiento.
| Cinco o seis dosis de proteínas al día mantendrá
el cuerpo en un equilibrio de nitrógeno positivo, esencial
para la reparación de los tejidos y un desarrollo muscular
óptimo. |
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