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Mejorad vuestro cuerpo y vuestra vida con
estrategias basadas en estudios concluyentes
Conocer los carbohidratos
(continuación del mes pasado)
Las personas con sobrepeso intentan frenar la ingesta
de carbohidratos y, a pesar de consumir más alimentos bajos en
este macronutriente que nunca, la epidemia de la obesidad se extiende
con cada año que pasa. ¿Cuál es el verdadero problema?
Los carbohidratos… ¿Qué son y cómo contribuyen a mejorar o a empeorar la
transformación física que uno pretende alcanzar? En esencia, los
carbohidratos son compuestos de carbono, hidrógeno y oxígeno y
constituyen una fuente de energía fundamental para el cuerpo humano.
Todo el mundo parece tener su propia filosofía respecto a este
macronutriente: algunos piensan que hay que evitarlo tanto como
sea posible; otros opinan que es preciso anular su ingesta a partir
de las tres de la tarde y hasta hay personas que creen que conviene
tomarlo tres horas antes de ir a dormir. ¿Pero cuál de estas tres
teorías es válida para perder grasa?
Los carbohidratos contienen cuatro calorías
por gramo y la glucosa (azúcar en sangre), que es una molécula
carbohidrogenada, es la principal fuente de energía de las células
del sistema.
En realidad, la mayor parte de lo que escucháis sobre los carbohidratos
tiene su razón de ser y se basa en datos empíricos, pero la polémica
que se ha levantado últimamente entorno a ellos ha hecho que se
ganen una mala reputación. Incluso se les ha considerado los mayores
culpables del aumento de peso. Pero yo estoy aquí para deciros
que podéis comer más carbohidratos y más a menudo de lo que jamás
habríais imaginado siempre, claro está, que tengáis en cuenta
el índice glucémico.
Los carbohidratos se dividen en tres grupos:
- Los simples
- Los complejos
- Los fibrosos
Los simples consisten en cadenas cortas de monosacáridos, que
generalmente se reconocen por su sabor dulce. Los caramelos,
la fruta y las bebidas isotónicas son algunos ejemplos de estos
azúcares simples.
Los carbohidratos complejos, o ricos en almidón, son polisacáridos
que abundan en alimentos como el arroz, el pan, las patatas, la
pasta y la avena, entre otros, y que no tienen un sabor tan dulce
como los anteriores. Como el organismo tarda más en descomponer
estas cadenas, dispone de energía durante más tiempo.
Por último, encontramos los carbohidratos fibrosos, que predominan
en la verdura de hoja verde, el brócoli y las pieles de diversas
hortalizas y frutas.
Con la Dieta MET hay que comer sólo carbohidratos
complejos de bajo índice glucémico, ya que se descomponen más
lentamente y, por lo tanto, constituyen una fuente de energía
más duradera.
¿Qué experimenta el organismo ante el consumo de carbohidratos?
Al ingerir este macronutriente, el páncreas segrega una hormona
llamada insulina. Con los carbohidratos simples, esta liberación
aumenta de forma brusca y disminuye con rapidez. Por eso no tardáis
en tener hambre de nuevo. Por el contrario, los complejos incrementan
los niveles de insulina de manera gradual y ello permite que el
organismo disponga de combustible durante un periodo de tiempo
más prolongado, que suele coincidir con las dos o las tres horas
que discurren entre las comidas. Los carbohidratos fibrosos no
participan en la respuesta insulínica, pero desempeñan un papel
fundamental a la hora de limpiar el tracto digestivo para regular
el tránsito intestinal.
Conocer estos tres tipos de carbohidratos resulta muy útil para
conseguir el físico anhelado.
Dicho esto, os explicaré qué es el índice glucémico. Se trata
de un sistema que sirve para medir el grado en el que ciertos
alimentos activan la liberación de insulina y durante cuánto tiempo.
El efecto sobre la producción de esta hormona anabólica de dos
alimentos distintos que contienen n? 50 gramos de carbohidratos
cada uno puede no ser la misma, de lo cual se deduce que la calidad
de este macronutriente es mucho más importante que la cantidad.
Para ilustrar esta afirmación, pensad, por un lado, en la combinación
de UDA+ Protein de Venice Beach y una buena fuente de carbohidratos
de bajo índice glucémico —como la harina de avena no instantánea,
los copos de avena integral o los cereales de trigo negro— y,
por otro, en un producto de alto índice glucémico como podría
ser una rosquilla. Pues bien, si triplicarais la cantidad de la
primera opción, el pico de insulina no sería tan espectacular
como el que tendría lugar tras la ingesta del segundo producto.
Por otro lado, muchos de los alimentos que creéis que elevan en
exceso las concentraciones de insulina, en realidad, tienen un
índice glucémico bastante bajo. Es el caso de las cerezas que,
en este sentido, son mucho más beneficiosas que los boniatos,
el alimento por excelencia del culturista.
Aquí tenéis algunos ejemplos del índice glucémico de algunos
carbohidratos
Éste será bajo cuando oscile entre 10 y 40: el yogur (36), la
uva (26), las lentejas (29), la leche desnatada (32), los garbanzos
(36) y las manzanas (39).
Los alimentos de índice glucémico moderado abarcan desde el 49
hasta el 69, como es el caso del arroz integral (66), el azúcar
de mesa (59), el salvado (51), el boniato (51) y las hojuelas
de avena (49)
El índice es alto cuando es igual o mayor que 70: los panecillos
(72), el maíz tostado (73), los gofres (76), las rosquillas (76),
los bastones de pan salado (80), el arroz inflado (87), los panecillos
para hamburguesas (87), la maltosa (110), la glucosa (100), las
patatas (98), las zanahorias (92), la miel (87), los cereales
para desayuno azucarados (80), el arroz blanco instantáneo (90),
el helado (115).
Si tenéis ganas de comer carbohidratos por la noche, tened en
cuentan? que su índice glucémico afectará en mayor o menor medida
las concentraciones de azúcar en sangre y que ello determinará
si el cuerpo almacena grasa o no. Recordad que el pico de insulina
al que dan lugar los carbohidratos de alto índice siempre provoca
un aumento de tejido adiposo indiscutible.
Recapitulemos: el consumo de azúcares y de carbohidratos de alto
índice glucémico, dispara la respuesta insulínica de un modo sobrecogedor,
interrumpiendo la lipólisis y fomentando el acopio de grasa. Para
evitarlo, conviene limitar la ingesta de aquellos alimentos con
un índice superior a 50.
Cuando hagáis la comida trampa semanal o cada vez que caigáis
en la tentación de comer alimentos o productos con un índice glucémico
muy elevado, no olvidéis tomar Carbs Out Rx de Venice Beach, uno
de los principales suplementos del Programa Dietético MET. Si
dijerais que nunca tomáis carbohidratos de alto índice
glucémico, estaríais mintiendo. Como hemos dicho antes, estos
productos motivan el acopio de grasa corporal debido a la sobreproducción
de insulina. Carbs Out Rx disminuye la absorción de los azúcares
que desembocan en el torrente sanguíneo y minimiza la liberación
de insulina, lo que, a su vez, inhibe la digestión y la absorción
de las calorías procedentes del azúcar y del almidón (esto significa
que dejaréis de consumir 500 calorías de cada comida).
Con este producto sin precedentes, podréis disfrutar de ese trozo
de tarta, de ese pan de ajo o de ese plato de pasta que tanto
os apetece; no sólo no ganaréis peso, sino que, además, perderéis
grasa a un ritmo constante.
Por fin hemos disipado los malos rumores sobre los carbohidratos.
No todos ellos son malos. De hecho, algunos pueden consumirse
con moderación a lo largo del día. Seguid el Programa Dietético
MET, controlad la ingesta de carbohidratos y tomad Carbs Out Rx
de Venice Beach cuando hagáis vuestra comidan? trampa de la semana
o siempre que toméis carbohidratos de alto índice glucémico. ¡El
engordar se va a acabar!
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