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Programa de Entrenamiento de Máxima Eficacia
(MET)
“La victoria más importante es contra uno mismo”, Napoleón Bonaparte.
P. Tengo dos amigos de la universidad que, como yo, tienen un metabolismo lento y dicen que es la causa de que no pierdan peso. ¿Por qué ocurre esto y cómo puede solucionarse?
R. Muchas personas con sobrepeso dicen que tienen un metabolismo lento y, en algunos casos este factor influye en su peso corporal. No obstante, la mayoría de las personas con las que hablo sobre este tema no entienden la base del funcionamiento del metabolismo, así que creo que lo mejor es comenzar explicando este mecanismo y después veremos cómo podemos controlarlo.
Definición de metabolismo
La definición que da el diccionario New Collins dictionary es la siguiente: “Reacciones químicas que efectúan los organismos vivos con el fin de crecer, producir energía y eliminar los deshechos”. Existen otras formas más sencillas de definir el metabolismo; por ejemplo, a mí me gusta decir que es el ritmo al que el organismo quema las calorías para mantenerse vivo.
Primero debemos entender que el cuerpo tiene una necesidad constante de energía y por eso quema calorías los 1.440 minutos del día. Quien quiera perder grasa corporal debe conocer la velocidad de este proceso y qué lo acelera o lo ralentiza. Someterse a varias dietas severas a lo largo de los años con las que se pierde peso, se vuelve a recuperar y, así sucesivamente, es una forma segura de dañar el metabolismo y una vez el daño está hecho, es mucho más difícil perder tejido adiposo.
Otro factor que influye en el metabolismo es el tejido muscular. Con más músculo se queman más calorías, independientemente del sexo o de la edad, por eso es una de las claves del gasto calórico continuo. Esta activación metabólica se debe a que el tejido muscular consume más calorías que cualquier otro tipo de tejido corporal. La espalda, los tríceps, los bíceps, los cuádriceps, los femorales, los gemelos, el pecho y los hombros son las principales zonas en las que hay que añadir músculo y por cada kilo que ganéis el cuerpo consumirá 50 calorías suplementarias al día. Ésta es la razón por la que los hombres, que habitualmente poseen más masa que las mujeres, pierden los lípidos con mayor rapidez y les cuesta más recuperarlos (el metabolismo de los hombres es entre un 10 y un 15% más rápido que el de las mujeres). Sin duda, los entrenadores de elite saben lo que hacen cuando diseñan un programa de ejercicio con peso para los clientes que pretenden perder peso.
Muchas personas cometen el error de creer que simplemente reduciendo las calorías perderán grasa. Un estudio ha demostrado que el entrenamiento con pesos básico eleva el ritmo metabólico basal en un 15% y es un efecto estimulante que hay que tener en cuenta. De hecho, el entrenamiento de máxima eficiencia, que se realiza en sesiones de 30 minutos tres días a la semana, trabaja todo el cuerpo y es suficiente para estimular el crecimiento muscular necesario para obtener un efecto lipolítico, si se lleva a cabo correctamente. Recuerda que para notar algún cambio hay que someter al cuerpo a una tensión a la que no está acostumbrado. Arreglar el jardín y sacar el perro a pasear no es suficiente. La clave es el entrenamiento con pesos y la intensidad es más importante que el volumen de trabajo.
Otro factor que influye en el metabolismo es la frecuencia de las comidas. El programa de entrenamiento MET se rige por la máxima de que la reducción del número de tomas ralentiza el metabolismo porque el organismo tiene que conservar energía. El truco es consumir pequeñas comidas con cierta frecuencia en vez de las dos o tres habituales. Yo planifico para mis clientes tres comidas pequeñas y dos o tres tentempiés proteicos cada tres horas, aunque quienes se preparan para una competición hacen hasta siete tomas diarias.
“Consultad a un entrenador para que os diseñe una dieta con las calorías adecuadas. Como guía general, los hombres deben consumir entre 2.100 y 2.500 calorías diarias para perder grasa. En el caso de las mujeres serán entre 1.400 y 1.800. Estas cantidades son aproximadas, ya que cada persona es distinta tanto en la composición corporal, como en la actividad física, la edad y otros factores que deben tenerse en cuenta
¿De verdad el metabolismo nota el efecto de tomar pequeñas comidas? Sin duda; puedes preguntárselo a cualquier culturista. Consumir seis o siete comidas durante los tres o cuatro meses anteriores a un concurso es una estrategia habitual para reducir la grasa corporal. Se trata de uno de los puntos clave de cualquier programa nutricional de precompetición; el otro es tomar gran cantidad de proteína de calidad. Transcurridos los cuatro meses, el metabolismo del culturista apenas se altera cuando va a máxima velocidad. El organismo se convierte en un fuego que hace arder las calorías rápidamente.
La elección de los alimentos y cuándo se tomen es determinante para que el cuerpo se convierta en una máquina lipolítica. Es necesario tener en cuenta que la proteína tiene el doble de efecto térmico que los carbohidratos y la grasa. Por eso es tan importante incluir proteína de calidad en la dieta. La cantidad proteica recomendada para incentivar el ritmo metabólico es de dos o tres gramos por kilo de peso corporal al día.
“Encontraréis la proteína térmica de calidad en el pavo y el pollo, el pescado bajo en mercurio (como el salmón salvaje y otros indicado en la dieta MET), los huevos (no más de una yema por cada seis claras) y los suplementos UDA+ Protein y AGF MAX de Venice Beach. Estos productos tienen un valor biológico muy elevado en comparación con alimentos que no contienen hormonas (rBGH ni BST)
Es complicado alcanzar esta cantidad de proteína sólo con la alimentación, así que mis clientes toman Pure UDA+ o AGF MAX, de Venice Beach Nutrition. Agregan UDA+ a la avena del desayuno y al yogur de la tarde. Este suplemento se puede mezclar con gran cantidad de alimentos por lo que es fácil tomarlo y conseguir que acelere el metabolismo y mejore el sistema inmunológico. UDA+ es muy popular entre los culturistas porque contiene aminoácidos que se absorben rápidamente y estimulan ciertas hormonas que reducen el apetito y contribuyen al cambio físico.
UDA PROTEIN
Piedra de toque de la alimentación
La proteína es un nutriente imprescindible que construye y repara los músculos y los huesos. Colabora con la reconstrucción celular, controla varios procesos relacionados con el metabolismo y es una inestimable fuente de energía que se compone de aminoácidos esenciales y no esenciales. Todos necesitamos cierta cantidad de proteína para estar sanos. Recordad que el cuerpo no puede producir aminoácidos esenciales y debe obtenerlos de los alimentos. La calidad proteica de los alimentos está en parte determinada por su contenido en grasa, la cantidad de aminoácidos esenciales, la capacidad de absorción y la pureza.
He probado muchos suplementos proteicos, pero el de mayor calidad es UDA+, de Venice Beach. Contiene leucina, que ayuda a los atletas a limitar la descomposición muscular (algo muy interesante para quienes se preparan para una competición) y estimula la síntesis proteica y el crecimiento. Las investigaciones indican que, de un grupo de personas que realizan ejercicio, quienes ingieren más leucina acumulan menos grasa y más músculo que quienes consumen una cantidad inferior de leucina.
Otro aminoácido esencial presente en UDA+ Protein es la lisina, que colabora con la absorción del calcio y participa en la reparación de los huesos y el tejido conectivo. Los expertos creen que la lisina está especialmente indicada para mujeres menopáusicas que tienen el riesgo de padecer osteoporosis.
UDA+ Protein dispara la síntesis del óxido nítrico e incentiva la producción de glutatión, una sustancia que busca y neutraliza los radicales libres. Este suplemento es bajo en grasa, no contiene ingredientes de relleno y es una de las proteínas más puras, por lo que se absorbe con rapidez. UDA+ es un componente fijo del programa de todos mis clientes.
Si vuestro objetivo es perder tejido adiposo no podéis prescindir de UDA+ Protein porque quita el hambre gracias a la reducción del nivel de insulina. Además, algunos de sus componentes estimulan la liberación de colecistoquinina y glucacón análogo al péptido, que son dos hormonas que suprimen el apetito. Así que, si mezcláis la proteína con los cereales o el yogur, comeréis menos en la siguiente toma. La colecistoquinina incentiva la aparición de las enzimas pancreáticas que facilitan la digestión y, de ese modo, es más sencillo asimilar la proteína (hasta un 122% más). UDA+ contiene electrolitos y minerales, pero no azúcares y edulcorantes de alto índice glucémico, como el sirope de maíz.
Los péptidos de UDA+ Protein son muy útiles para los culturistas, pues reducen el tiempo de recuperación un 200%. Tampoco podemos olvidarnos de la lactoferina, que protege al cuerpo de la oxidación y arranca a las bacterias del tracto digestivo, reduciendo así la posibilidad de sufrir una infección.
Este suplemento proteico ofrece gran cantidad de beneficios. De hecho, se utiliza en los servicios de cirugía porque estimula el sistema inmunológico, es anticarcinógeno y combate el envejecimiento. Se trata de una herramienta imprescindible para crecer. Elegid siempre lo mejor para vuestro cuerpo.
No nos podemos olvidar de otro factor muy importante en el metabolismo: la grasa. Antiguamente se creía que reduciendo el consumo de grasa se perdía tejido adiposo. Sin embargo, ahora sabemos que las dietas demasiado bajas en grasa, sobre todo de las grasas sanas provenientes del pescado, los aguacates, el lino, el aceite de oliva y el aceite de coco (que, además, sacia más que ningún otro aceite), contribuyen a la falta de producción hormonal y al adormecimiento del metabolismo.
La disfunción de la tiroides también provoca la variación del peso corporal, pero quienes afirman que no pierden peso por culpa de esta glándula deben seguir el programa MET durante 12 semanas y analizar si ese es su problema. He conocido a varias personas que estaban convencidas de que sufrían un trastorno de la tiroides y, tras adaptar la dieta y realizar 30 minutos de ejercicio diario siguiendo el programa MET, cambiaron su físico.
Es imprescindible saber que los aceites poliinsaturados de origen vegetal, como el de maíz, el de cártamo y el de colza pueden reducir la actividad tiroidea y por ello ralentizar el ritmo metabólico. En cambio, los ácidos grasos del aceite de coco, que son en su mayoría de cadena media (MCT), incentivan la pérdida de grasa. En un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition se alimentó a un grupo de ratas con MCT y a otro con LCT durante seis semanas (los ácidos grasos del aceite poliinsaturado son de cadena larga o LCT).
Al final del estudio, las ratas alimentadas con MCT ganaron un 15% menos peso que las del otro grupo. La conclusión de los investigadores fue que la dieta con MCT disminuye la grasa corporal y aumenta el ritmo metabólico y la termogénesis.
Por otro lado, los entrenadores del sistema MET advierten que consumir gran cantidad de aceite de maíz, de cártamo y de colza (grasas poliinsaturadas) aumenta el riesgo de sufrir cáncer. Los expertos creen que la causa puede ser que este tipo de grasa facilita la oxidación y la aparición de radicales libres. Por desgracia, muchas personas siguen cocinando con estos aceites. Las grasas poliinsaturadas se degradan con el calor y no son adecuadas para cocinar.
Muchos entrenadores siguen recomendando el uso de las grasas poliinsaturadas vegetales, pero los formados en Top Trainers Network con los programas de estudio más actualizados, saben desde hace años que así aumentan los problemas cardiovasculares. Además, gracias a ellos he sabido que el aceite de coco es el más estable para cocinar.
La actividad física de la persona también influye en el metabolismo. Cuanto menos nos abandonamos al sedentarismo, más se acelera el metabolismo para proporcionar la energía que gasta el cuerpo. El efecto anaeróbico del entrenamiento con pesos incentiva la producción de energía. Investigadores de la Universidad de Colorado analizaron el gasto energético después de un entrenamiento de resistencia y el ritmo metabólico de reposo y llegaron a la conclusión de que el ejercicio de fuerza aumenta el ritmo metabólico incluso tras finalizar la sesión.
No subestimes la importancia del entrenamiento con pesos en la corrección del ritmo metabólico porque garantiza la conservación de la masa muscular que ya posees y te permite aumentarla en los lugares adecuados y, así, acelerar aún más el metabolismo. A los hombres no les importa realizar un programa de ejercicio con pesos tres o cuatro días por semana, pero algunas mujeres son reticentes a usar los pesos para moldear su cuerpo y acelerar la pérdida de lípidos y, por eso, tardan más en equilibrar su metabolismo y conseguir sus objetivos. Además, el resultado final de una pérdida de peso debida exclusivamente a la dieta no es satisfactorio al 100%. La causa es que la restricción de calorías no sirve para moldear el cuerpo, así que si al comenzar la dieta se tiene la forma de una pera, al final se es una pera más pequeña.
La hidratación es otro aspecto a tener en cuenta. Los científicos han determinado que el consumo de agua aumenta el ritmo metabólico un 30% durante una hora. Al parecer, este incremento del gasto calórico se debe en cierta medida a la energía que el cuerpo necesita para calentar el agua ingerida. Por otro lado, estamos compuestos de agua en un 75%. El agua es beneficiosa para diversos procesos corporales, como la circulación, la digestión y absorción de los alimentos y la eliminación de residuos y toxinas. Es también el principal medio de distribución de los nutrientes por el organismo y es vital en las funciones anabólicas. No obstante, según un estudio realizado en la Universidad Rockefeller, pocos alcanzan los 8 o 12 vasos de agua diarios recomendados. Sólo un 34% de la población estadounidense llega a esa cifra y un 10% no bebe agua en absoluto, pues consume bebidas con cafeína y refrescos, que aumentan la necesidad corporal de agua.
Esto ya lo he comentado en otras ocasiones, pero vale la pena repetirlo. Médicos de la asociación Physicians for Social Responsibility afirman que el agua contiene más de 75.000 componentes sintéticos y químicos tóxicos y, la Agencia de protección medioambiental estadounidense ha registrado 83.000 casos de incumplimiento de la calidad del agua municipal. Con estos datos es mejor que te asegures de que el agua que consumes ha sido filtrada o destilada. Además, limita el consumo de agua embotellada en plástico fino, pues el plástico se descompone con facilidad y traspasa al agua, sobre todo si ha estado expuesta al sol o ha sido congelada. Las moléculas de plástico, aunque en pequeñas cantidades, son perjudiciales porque el organismo no tiene un sistema para eliminarlas. Asegurarás la calidad del agua si está embotellada en cristal.
Después de todos los factores que he indicado, debo decir que también la genética influye en el ritmo metabólico. Sobre este aspecto no tenemos control, pero podemos manipular el resto de variables y, en especial, la actividad física y la alimentación. Si decides tomar una o dos comidas diarias y pasar el día delante de una pantalla de ordenador o del televisor, el cuerpo entenderá que quieres ralentizar el metabolismo.
Por último, el estrés puede disminuir la actividad metabólica porque neutraliza la acción de diversas hormonas, como la insulina. Esto, a su vez, produce un impacto negativo en el nivel de azúcar plasmático (aumentando la necesidad de carbohidratos), en el de hormona del crecimiento (mayor pérdida muscular y acumulación de grasa) y en el de serotonina (más cansancio y peor estado de ánimo). El cortisol, que se conoce como la hormona de la muerte, también se dispara con el estrés y disminuye la cantidad de testosterona y de estrógenos, por lo que el deseo sexual se resiente. Así, cuando el nivel de cortisol se eleva quemamos menos calorías, comemos más y acumulamos más tejido adiposo en la cintura. Un artículo publicado en la revista Journal Psychosomatic Medicine lo confirma. Según el estudio expuesto en dicho artículo, un nivel alto de cortisol contribuye a la acumulación de lípidos en la zona abdominal.
El cortisol aumenta el apetito y, en concreto, el deseo de consumir carbohidratos. Además, tiene un efecto catabólico porque descompone tejido muscular, bloquea la síntesis proteica y ralentiza el uso de la glucosa. El cortisol favorece la inflamación y, los estudios indican que quienes pierden más cantidad de masa están siempre en un estado inflamatorio. Hay que tener en cuenta que cuando superamos los 30 años de edad, el aumento de cortisol por culpa del estrés perdura más tiempo que antes. Una forma de mantener en jaque al cortisol de forma natural es consumir el suplemento ADL3.
Yo tomo ADL3 después de la sesión y cuando me estreso momentos en que el nivel de cortisol se dispara. El ADL3 es un adaptógeno muy eficaz. Ayuda al cuerpo a soportar la tensión física y emocional y a conservar la homeostasis. La principal ventaja para los culturistas es que reduce el nivel de cortisol y propicia un ambiente anabólico y lipolítico. Además, mantiene a raya el hambre, asegura la utilización de los aminoácidos para retener el nitrógeno, acelera el uso de la glucosa y aumenta la síntesis proteica. Es un suplemento magnífico, pero, al igual que otros muchos, no es apto para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
Nota: El ADL3 ya se puede encontrar en Europa en las mejores tiendas de dietética.
Esto es todo. Si quieres eliminar tejido adiposo, moldear el cuerpo y mejorar el metabolismo, realiza ejercicio intenso y aliméntate bien. No es tan difícil, aunque también hay que añadir bastantes horas de sueño. Si no descansas lo suficiente o si estás estresado y no duermes bien, el metabolismo se descontrolará. Intenta seguir una rutina de horas de sueño y, si es necesario, échate una siesta de 25 minutos. Así conseguirás tus objetivos.
Las claves que debemos recordar
- Evitad las dietas feroces que reducen las calorías en exceso. El cuerpo necesita cierta cantidad de calorías y, si no las obtiene, ralentiza el ritmo metabólico basal. Después de tres o cuatro horas sin comer el organismo interpreta que se produce una situación de hambruna, así que efectúa los ajustes para la supervivencia y ralentiza el ritmo metabólico para conservar la energía.
Lo ideal es consumir la cantidad de calorías que suponga un leve déficit, repartidas en cinco o seis comidas. En otras palabras, comed cada tres horas para que el cuerpo no quiera conservar energía. Si no tenéis claro cómo calcular vuestra necesidad calórica diaria para perder peso, consultad a un entrenador personal.
- Seguid el programa de entrenamiento MET u otro que os sea de ayuda para ganar músculo. Recordad que el músculo quema más calorías que la grasa. Las células musculares son ocho veces más activas desde el punto de vista metabólico que las lipídicas.
Haced ejercicio cardiovascular. Si hace tiempo que no os ejercitáis, comenzad con poca intensidad y aumentadla a medida que os pongáis en forma. Cuanto más aumentéis el ritmo, más estimularéis el metabolismo. Yo opto por movimientos aeróbicos a intervalos, de forma que corro a ritmo lento 30 segundos y a máxima velocidad otros 30 segundos hasta durante 10 o 18 minutos tres o cuatro días por semana.
- Consumid los alimentos adecuados. Todas las comidas tienen que contener productos de alto efecto térmico: el pavo o la pechuga de pollo, el pescado bajo en mercurio, como el salmón salvaje, las claras de huevo y el suplemento UDA. La verdura y las ensaladas también son térmicas y no pueden faltar en vuestra dieta.
- Consumid grasas saludables, como el aceite de oliva virgen, el aceite de semilla de lino, el aguacate, el aceite de coco, los frutos secos y las semillas. Una reducción extrema de las grasas sanas perjudica a la producción hormonal y al metabolismo.
- Bebed al menos ocho vasos de agua al día. Si no bebéis lo suficiente será más difícil que queméis lípidos. Incluso una ligera falta de hidratación ralentiza el metabolismo en un 3%. De igual modo, con un vaso de agua se incentiva el metabolismo un 30%. El Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism informó de que tomar 1,5 litros más de agua al día durante un año serviría para quemar 17.400 calorías extra. Los atletas de alto rendimiento también tienen que hidratar su cuerpo, pues los estudios demuestran que un descenso de agua del 3% provoca una pérdida de fuerza del 10% y una reducción de la resistencia del 8%.
- Dormid bien, reducid el estrés y tomad ADL3 para controlar el cortisol.
Definición de metabolismo extraída del Dictionary of sports and exercise sciences (Diccionario del deporte y del ejercicio).
“Cambios químicos que utilizan la energía para crear tejidos (anabolismo) o que descomponen sustratos para liberar energía (catabolismo)”.
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